1 de marzo de 2014

Tan cerca, tan lejos...

La reunión, tan cerca... y tan lejos
Incertidumbre, esa compañera a la que hay que acostumbrarse; y más aún en estos tiempos en los que los inventos económicos nos tienen sumidos en un estado de letargo que alguien denominó como "crisis".


Algunos dicen que ese estado es una oportunidad en si misma; como al pie de una vía, una vez estás abajo, sólo quedan dos opciones, o te rindes allí o intentas subir.

Subir, pero.... 
¿Hacia dónde? 
¿Y cómo?
¿Y si me pierdo?
¿Qué pasa si caigo?
¿Tengo todo lo que necesito?
¿Sé usar todo lo que llevo? 
¿Y si falla algo, sabré arreglarlo? 
¿Qué pasa si todo va mal? 
¿Realmente quiero esto?
¿Qué me motiva?
¿Por qué?

Uhm... no todo es tan fácil como nos lo pintan.

A veces un simple gesto, un detalle, una palabra puede bastar para que las dudas se disipen, para que las cosas cambien de rumbo y se rompa esa delgada linea a la que miramos con miedo a cruzar; esa línea roja que nos separa de lo que queremos... tan cerca y tan lejos.


"Entre el vivir y el soñar 
hay una tercera cosa. 
Adivínala."

 Proverbios y Cantares. 
Antonio Machado

25 de febrero de 2014

Escalando en el Circo de Gredos: Pocas fotos, mucha tralla.

Parece que el invierno nos deja regalos, así que hay que intentar aprovecharlos. 

Finde de esquí sobre nieve mármol con alguna pequeña zona disfrutona y dos vías: Mendi Gardena+corredores superiores en los Contrafuertes del Morezón y la FX-Rabat a las Hoyuelas.

Y alguna foto... pero pocas de escalada.

Se abre el cielo y te regala la mejor luz que puedas imaginar: el mejor colofón a la escalada

El "Pequeño" gran coloso del Circo
Momentos de "foto"

Íbamos para la Cuarto Creciente, pero terminamos en la FX-Rabat... cosas del directo (Foto Raúl Lora)

Sensaciones encontradas; algunas muy positivas, otras no tanto. Habrá que seguir jugando.

"Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

 [....]

 Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada."

Vida - José Hierro

20 de enero de 2014

De prestado.

Aunque de pequeño quería ser piloto, siempre me pongo un poco nervioso cuando el avión va a despegar. Esta vez, mientras el avión despegaba de Madrid, me olvidé un poco de todo viendo el atardecer desde las alturas; me sentía de prestado allí, mirando por una pequeña ventana los tonos rojizos del Sol sobre las nubes; me sentía en un lugar donde no corresponde estar, admirando desde una posición privilegiada una maravilla que sucede todos los días y que nos perdemos encerrados entre paredes de hormigón.

Sentirse de prestado, disfrutando algo que parece que no corresponde, pero que, de algún modo, te has ganado y que ahora te toca disfrutar, aunque sólo sea por unos instantes. Algo así como una asomarte a un buen balcón sobre las montañas o sentarte un rato cerca de la cima a mirar un espectacular mar de nubes.

Y bueno, aunque sientas que no te lo has ganado, tómalo como un regalo.

Empieza el invierno. En algun lugar del Moncayo.
  "Noches sin sueño y páginas de un libro
que está por escribir. ¡Oh sí; ser barro!
Barro que ha descubierto a su alfarero."

La Fuente Perdurable - J.A. Goytisolo

31 de diciembre de 2013

¡Hasta luego! ¡Bienvenido! (II)

Cuando miras atrás con poca perspectiva puede que dejes de dar importancia a pequeños detalles que, con el tiempo, se convierten en algo importante. También puede que con el tiempo des menos importancia a detalles que hoy tienen mucha.

Nuevo año, nuevas perspectivas: hoy es siempre todavía.

¡Feliz Año!

Incluso en los momentos más comunes se puede encontrar lo extraordinario (Foto Javi Sanz)

"No siempre consigues lo que quieres, pero si lo intentas a veces descubres lo que necesitas"(*)
You can't always get what you want - The Rolling Stones


(*) Cita utilizada por Alberto Iñurrategi en sus charlas.

20 de diciembre de 2013

Déjà-Vu

Otro documental -o pequeño reportaje- de una escalada en uno de esos "lugares donde volver": Aigüestortes



Muchas gracias a los que se lo han currado, ¡tanto apretando en la fisura como grabando!

(* )Escaladores Jorge, Fred y Rapha.
     Producida y Dirigida por Sergio Ortega.


 "Frente al granito y al hielo, el ser humano es de porcelana; frente a la imagen de la eternidad, la imagen misma de la fragilidad. Y, sin embargo, pletórico de amor, voluntad y comprensión, ¡de qué no sería capaz!"

La Montaña es mi Reino - Gaston Rébuffat 

5 de diciembre de 2013

Pequeños rincones, guias de escalada y buenos momentos

En lo que llevo escalando -no demasiado- nunca me he sentido afín a un sólo lugar donde ir todos los fines de semana.

He de admitir que soy un enamorado del Granito de alta montaña, y que antes de empezar a entrenar entre semana la Caliza y las vías físicas no me hacían mucha gracia, así que tiraba para la adherencia. Poco a poco -y a base de plafón y empeño, todo hay que decirlo-, me he ido acercando a ella y a algunas vías que me parecían a años luz de mis posibilidades. También se ha empezado a abrir poco a poco el mundo del cacharreo, que al final es lo que me permite hacer dos cosas que me gustan: escalar y salir a la montaña.
Pequeños rincones con buenas escaladas, como Valdemanco

Por esa poca afinidad, siempre he sentido la necesidad de buscar nuevos lugares, cosa que nunca ha sido muy fácil partiendo desde cero; siempre se tiende a ir a los mismos sitios, quizás por falta de imaginación o, simplemente, por la facilidad de acceso y la creencia de que no hay nada bueno más allá de ellos. 

Intentando huir de eso, comprar guías de escalada se ha convertido para mi en una manera de encontrar nuevos lugares, de marcarme objetivos y de establecer proyectos a corto, medio y largo plazo; ojearlas de vez en cuando para recordarlo y mantener la motivación es, hoy por hoy, una costumbre que intento practicar de vez en cuando; no está de más ver las cosas para activar esa chispa que necesitamos para empezar con un proyecto.

Si esas guías muestran sitios pequeños, con un acceso de esos que exige patear, asegurando el ambiente de montaña y la poca presencia de gente, mejor.

Mirar la estantería y verla llena de libros que reseñan muchos lugares diferentes motiva, te hace pensar en viajes, en largos días haciendo lo que te gusta y en pornerle sentido a un buen tiempo que, de otro modo, estaría en parte vacío o, por lo menos, falto de ilusión más allá de los quehaceres del día a día.

Sitios cercanos y reseñados como El Meño,
 pero con tesoros escondidos.
Buscar en la red es otra manera rápida de seguir visitando nuevos lugares. Aún así, la manera inmediata en la que tenemos acceso a esa información me lleva a ese pequeño-gran dilema que es el de dar a conocer zonas en ambientes frágiles donde nuestro paso puede dejar marcas y daños que cambien la esencia del sitio. Quizás sólo sea cuestión de respetarlas, aunque es cierto que todo paso, por limpio que sea, deja su huella.

En mi opinión, eso es una gran responsabilidad como colectivo; es una responsabilidad que atañe desde a los aperturistas y equipadores hasta a quienes visitamos esas zonas. Es fácil hacer lo correcto, pero, a veces,  parecemos niños y no nos sabemos comportar. Sin duda hay mucho camino por recorrer todavía y todos tenemos que poner nuestro granito de arena.

Volviendo al tema: ¿Pequeños rincones más o menos conocidos? Pues por la Zona Centro -y alrededores- hay para todos los gustos: Peña del Sol, Peguerinos, Valdemanco, Emburriaderos, Peña Pintada, Las Retuertas, La Barranca, Machorras, Torrelodones, Cañón de Uceda, Villarejo y otros lugares de Gredos...

Quizás sea la necesidad de descubrir y explorar nuevos lugares más allá de lo trillado, de tener una pequeña incertidumbre sobre ellos, independientemente del resultado final o de la calidad de las vías -siempre te llevas sorpresas, muchas veces muy buenas-. Lo importante es explorar algo nuevo -dentro de nuestras escasas posibilidades-, de vivir un buen día y de recargar pilas, que para ir siempre a los mismos sitios y no ser curiosos tenemos demasiadas horas durante la semana. 


"No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies,
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo.

Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal, opto
por el dentífrico y las toallas. Me vacuno."

El niño bueno - Julio Cortazar

2 de diciembre de 2013

A destiempo

A veces los brazos no son suficiente; la cabeza manda
Cuando uno está sumergido en el día a día no se suele ser consciente de las consecuencias de los propios actos, ni de las elecciones, ni de las cosas que se dejan pasar; son sólo pequeñas decisiones que se toman.

Cuando uno está sumergido en el día a día no es consciente de que, a corto plazo, hay cosas que satisfacen las necesidades inmediatas, pero que a largo plazo pueden resultar contraproducentes; uno no asume que todo suma y se queda en algún lugar de la mochila.

Cuando uno está sumergido en el día a día no asume que el tiempo pasa y que al mundo le da igual que haga o que no haga o que tome una decisión o la posponga; nada se detiene porque tú te detengas, todo avanza.


Es como cuaquier ley física de la naturaleza, nada escapara a su acción, aunque no seas consciente de ello.  Eso sí, puede que al mundo no le importe lo que hagas o no hagas, pero quizás haya alguien a quien sí le importe.

¿Qué hacer para no tropezar con la misma piedra?


"Antes yo no sabía
por qué debemos todos
-día tras día-
seguir siempre adelante
hasta como se dice
que el cuerpo aguante."

Secreto - J.A. Goytisolo

24 de octubre de 2013

Abriendo puertas, cerrando círculos.


Amanece en el Valle de Añes Cruces, siguiendo el GR-11 (Foto: Esteban Pérez)
Cuando cogí el autobús en Benasque camino de Huesca me sentí bastante derrotado; después de tres días de viaje, dos etapas del GR-11 y un de trastear un poco por la zona del Aneto, el resultado de la "expedición" fue de un amigo con la rodilla jodida y el otro compi  un susto al escoger yo unas trepadas cerca del glaciar de La Maladeta que nos dejaron en una zona de placas lisas y mojadas. 

La primera vez que planeo algo en Pirineos y la primera en la frente. 

Aún así, camino de Madrid -y gracias a los ánimos de los compis- la cosa fue tomando un cariz más positivo; la pequeña "aventura" y la sensación de descubrir nuevos paisajes y de enlazar valles desconocidos quedaron ahí. Conocer la sensación de seguir un camino lógico, natural, que conecta dos lugares en principio aislados entre si o de descubrir lo que esconde el otro lado del collado y ver que más allá de donde estás hay más que investigar fue motivamente; recordar esa curiosidad que teníamos de niños, y que parece que despierta otra vez, caló hondo; ganar esa sensación de viajar con los propios medios lejos de casi todo, con ese sentimiento de dejar la civilización atrás, de, como leía hace poco, cambiar el modo de vida por un pequeño espacio de tiempo me encantó.  Sentir algo parecido a la libertad, tomar tus propias decisiones y ser consciente de sus consecuencias fue la pequeña lección. Aprender.

El macizo del Posets desde las granjas de Biados (Foto: Esteban Pérez)
Así que, aunque en un primer momento la derrota pesaba más, a la larga ha sido algo que ha creado un poso positivo. Cosas del ego, supongo; cuando pasa cierto tiempo todo se ve desde una perspectiva mejor.

Aunque no debería, lo que sí puedo reprocharme es el no haber llevado una cámara de fotos en condiciones. De las pocas fotos que conservo, casi todas están desenfocadas o con una calidad muy mala.

¡Ah!, y que no siempre hay que meter 20 kg en la mochila ¡Por más que te quepan!


La casa a la espalda, poco más se necesita. Anochece en Gredos


Todo ha ido evolucionando -un poco-  y las mochilas se han vuelto un poco más racionales que las de aquel viaje -un poco, no mucho, la verdad-.Quizás haya algunos impedimentos que frenen las ansias, pero poco a poco se van superando.

Al fin y al cabo, cuando recuerdo ese viaje, y junto con la ascensión al Mulhacén y al Almanzor de ese año, lo hago como lo que abrió las puertas de una nueva locura, de una búsqueda contínua de nuevos lugares donde descubrir qué hay más allá; ya sea en Alpes, en Pirineos, en Gredos, en Guadarrama o en cualquiero otro lugar.


Sólo queda ser un digno jugador y, si se puede, narrador de esas pequeñas historias sin más importancia que la que tiene lo que te llevas en el recuerdo.
 
"Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo."

Mario Benedetti - "Esta es mi casa"