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8 de agosto de 2016

Cresta de los Geodésicos - Pico Palas

Una escapada a Pirineos para hacer una vía sencilla y relativamente corta que asciende a un pico al que tenía ganas desde hace tiempo.  Unas horas recorriendo uno de los sitios más bonitos que conozco en el Pirineo y una montaña de las de postal, con 4 aristas en sus 4 lados 

¿Habrá que hacer la cruz, no?

Aproximación desde el lago de Artouste. Esta vez nos aprovechamos de los medios mecánicos. El día no se presentaba muy halagüeño, pero la previsión para el día siguiente era buena.
Y la previsión acertó. Un día espléndido. Desayuno a las 6 en el refugio de Arremouilit y a las 7 salimos para el collado de los Geodésicos.

Durante la aproximación algunos nos observan; un Sarrio en las inmediaciones del Collado del Palas.
Y nosotros observamos otros gigantes de piedra. El gran Midi d'Ossau.
El lago de Artouste desde la alturas, dentro de unas horas tocará bajar hasta allí abajo.
Poco a poco, rodeamos el Palas, el collado de los Geodésicos ya está a la vista.
Y la arista también. En un rato estaremos en ella.
Y, al fin, llegamos al Collado. Una buena hora y media costó.
Desde allí, unas vistas tremendas de otro gigante: El Balaitus.
Nos preparamos, comemos y bebemos algo y para arríba. La cresta empieza aquí. Arriba, el primer gendarme.
Primeros metros fáciles, entre andar y pasos aislados de II.
Cazador cazado. El pico de Artouste a nuestras espaldas.
Llegando al primer gendarme, que se esquivará por la derecha -según se sube-.
Trepadas entre el II+/III con algo de patio ya.
Tramos afilados pero sencillos en la parte media de la cresta

Un día espléndido para disfurtar de cada paso.

Secciones sencillas del final de la cresta.
Ya queda poco, la cresta empieza a tumbar
Y, tras unos bloques más sencillos de lo que parecen, se llega a la cima. De paso, otra foto para enmarcar.
Y, por fin, cima. El hito que lo marca al fondo.
¡Cima! Una de esas que tachas con el gusto de habela imaginado antes
Algo de comer y beber y para abajo por la Chimenea Landomeur. Cuidado con las piedras en toda la chimenea y con no embarcarse en la zona inferior.
Para la zona final encontraremos dos parabolts con argolla para rapelar. 30 m justos.

Otro pequeño destrepe y todo será seguir hitos hasta el Collado del Palas por el caos de bloques que rodea a los Lagos de Arriel.
Aunque sea un sitio precioso, no trae buenos recuerdos. Un abrazo allá donde estés, Adán.
Un poco de esquí sin esquís en nevero resbaloso sin mucha pendiente siempre es mejor que una pedrera inmunda


Precioso sitio, ya queda menos para el refugio.
Hora y media de descenso y llegamos al refugio. Por suerte el helicóptero hoy sólo está de visita de cortesía.
Y vuelta al principio. Vuelta a la civilización.
Un gran día, un sitio precioso donde volver con un refugio pequeño  y antiguo, pero donde te tratan muy amablemente. 

Eso sí, cerca del Collado del Palas, con los lagos de Arriel a los pies, no pude dejar de acordarme de ésto.  

"Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo..."

El Miedo - Pablo Neruda

17 de julio de 2015

Cresta Norte de La Maladeta

Algunas fotos. Pocas palabras.

Amanece en el Pico de La Renclusa, comienzo de la trepada

El Aneto vigilante junto con la imponente Salenques-Tempestades
El glaciar de La Maladeta y la parte final de la cresta, todavia queda un rato...
Por aquí empezamos y allí al fondo terminamos, va a ser un día largo
Tramos fáciles donde ir rápido ¡cuidado con los bloques sueltos!
Y algunos tramos un poco más complicados, pero con mejor roca









Y una del que escribe en La Maladeta... ya "sólo" queda bajar.
Al final, las horas invertidas dan su fruto. Un año resumido en 9 horas de actividad. 

¿Vale la pena? Eso sólo el tiempo lo dirá. 

"Ahora vale la pena
vivir
aunque haga frío
aunque la tarde vuele.
O no vuele.
Es lo mismo."

Ahora vale la pena - M. Benedetti

4 de octubre de 2014

Y nos fuimos pal Midi...

Visita al Midi d'Ossau, con parada previa en el refugio de Pombie, para inaugurar la temporada otoñal.  La sección madrileña de la cordada cansina logró que 3 de sus 4 integrantes pisaran la cumbre .  Y, lo mejor, se quedó con ganas de más.

Así que subimos, y aunque no hicimos tiempo de record, nos lo pasamos bien en un monte de los que hay que visitar, por mucha gente que "haiga" por allí.

Y, como siempre, pequeñas cosas que recordar, como el cielo nocturno desde la terraza del refugio de Pombie; sentirte pequeño delante de la muralla de roca se queda en algo insignificante cuando miras arriba y dejas la mente en blanco. 

Pedacitos de vida, pequeñas historias que pueden ser contadas en pequeñas viñetas...

La gran muralla de la aguja Jolly nos saluda.

La luz de la mañana, siempre propicia para hacer fotos y olvidarte de las cuestas

Metidos en faena, entre la primera y la segunda chimenea

Hoy toca trepar... por lo menos un poco
Así que la cuerda viene bien, aunque sea para el segundo.
Trepadas... y más trepadas; llegando a la tercera chimenea
Y como colofón, ¡pedrera!
Poco a poco va cayendo...
...y uno se va acercando a la cima...
...para ver este murallón
Y seguir trepando un poco por la divertida cresta cimera
¡Y cima! Ya sólo queda la mitad :D
Así que tiramos pabajo... que queda un rato.
La cruz del Portillón, que señala la tercera chimenea (¡Ah! y dos que pasaban por allí :D)


Todavía queda algún rápel...
...y el último destrepe. Aasegurado, por si acaso.
Pues ya sólo queda recoger los trastos...
...despedirse del refugio...
...y hacerse una buena foto con el monte en cuestión.